sábado, 31 de diciembre de 2011

¿Cómo se inició la tradición de las doce uvas?

Después de tantos años tomándome las "doce uvas de la suerte" al son de las últimas campanadas del año, tengo que reconocer que no tenía ni la más remota idea del origen de esta tradición.
Hoy me ha picado la curiosidad...

La primera referencia escrita, cuenta que el Presidente del Consejo de Ministro, en 1895, sería el primero en despedir el año con uvas y champán.
Costumbre que también adquirieron las familias  más acomodadas.
En 1896, un grupo de madrileños, con intención de ironizar esta costumbre burguesa, acudió ante la Puerta del Sol con las doce uvas, para despedir el año.
Un año más tarde la prensa ya escribía sobre la "costumbre" de los madrileños de despedir el año ante el famoso reloj, acompañando las campanadas con uvas.
Poco a poco, algo que comenzó como una parodia, paso a ser tradición, extendiéndose a diferentes regiones del país.
En 1907, la prensa critica el arraigo que ha adquirido esta tradición, cuando en un principio tan solo pretendía ser una burla a las clases acomodadas y sus excéntricas costumbres.
Pero el golpe de gracia lo dieron los agricultores de Murcia y Alicante en 1909, al encontrarse con un excedente de uva al que tenían que dar salida.
De esta manera, y a grandes rasgos, la tradición de "las doce uvas de la suerte" se afincó en nuestro país, llegado también a otros lugares, como México y Venezuela.
La tradición marca que hay que comer las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol.

Me ha parecido muy interesante descubrir el origen de este acto que, año tras año, nos reune a los españoles si no bajo el reloj de Sol, sí ente los televisores para ver ese mismo reloj y comernos las uvas que poco o nada tienen que ver con la suerte, pero que por si acaso nos las comeremos...
Como cantaba Mecano: "Los españolitos... hacemos por una vez algo a la vez..."
¡FELIZ FIN DE AÑO!

(información extraída, como no, de wikipedia)

2 comentarios:

  1. Conocía lo del excedente de uva pero no que fuese una costumbre de las clases altas. Muy interesante Ana, gracias por compartirlo.

    ResponderEliminar
  2. También me ha resultado muy interesante, porque realmente no tenía ni idea de dónde procedía esta tradición.Como dice el refrán, "nunca te acostarás sin saber una cosa más" ;)

    ResponderEliminar