domingo, 4 de diciembre de 2011

"Llega la navidad..."

Se acerca la navidad, y las calles ya están adornadas con las luces típicas de estas fechas. Sé que es un gasto de energía enorme, pero que bonitas quedan las calles iluminadas con tanto colorín.
Este año, en Gijón, están preciosas, con diseños bonitos, vistosos y elegantes. Me encanta el efecto que produce ver la calle de arriba abajo con todas las guirnaldas luminosas engalanándola.
Además de lo bonito, creo que también influye en el estado de ánimo, a mí por lo menos sí que me influye. Este ambiente navideño, siempre me devuelve un poquito la ilusión, me hace recordar otras épocas y consigue que mis ojos brillen inquietos, observando todo lo que les rodea. Es un poco como volver a ser niña.
He de reconocer que otro impulso, menos infantil, que me genera toda esta festiva parafernalia, es el consumismo... Es algo tan habitual en nuestras vidas, que ya casi ni lo percibimos, pero cuando llegan las navidades éste se desata.
A quién no lo gusta gastar, comprar regalos y recibirlos, pero sinceramente, yo es ver las calles alumbradas por miles de bombíllitas multicolor y es que no puedo evitarlo. Es como si con sus centelleos me enviaran mensajes subliminares, que me incitan a gastar. Es eso, ¿o que ya estamos tan concienciados de que hay que hacerlo, que a la primera señal nos lanzamos de cabeza a las compras compulsivas?
Este año, no sé si por suerte o por desgracias, tendré que controlar ese ansia "gastil", que la cosa no está para derrochar.
Y a vosotros ¿la Navidad os produce este efecto consumista?

No hay comentarios:

Publicar un comentario