Recetas

MANTECADO (DE AVILES)

 Para empezar de una forma dulce, os dejo la receta del Mantecado.

- 4 huevos, azúcar, harina y mantequilla (la cantidad de estos tres últimos ingredientes, será la misma que el peso de los huevos empleados, pesados con cáscara)

Se montán las claras a punto de nieve, se van añadiendo, primero el azúcar, luego las yemas, seguido de la mantequilla derretida y por último, y con una cuchara de madera, el harina. Poco a poco y con movimientos envolventes.
Hornear a unos 180 grados, hasta que esté cocido y doradito. Cuando esté frío, preparar el baño con azúcar glas y unas gotitas de agua y cubrir el mantecado.



Judías verdes (fréjoles)

Las judías verdes (fréjoles en Asturias) se cultivan desde hace 5000 años. Son originarios de México y Perú, aunque algunos son de la opinión de que son originarios de Asia, India y China. De todas formas, fueron los conquistadores españoles los que los descubrieron al llegar a México y en el siglo XVI las trajeron a España, desde donde más tarde, se extendieron al resto de Europa.
Las judías poseen un 90% de agua, baja cantidad de hidratos de carbono, son ricas en fibra, nada de grasas, pocos lípidos y pocas calorías, por lo que son ideales para formar parte de las dietas de adelgazamiento.
Buena fuente de vitaminas (A, C, B1, B2, B3, B6), además de Potasio, Calcio,Fósforo, Magnesio, Yodo y Cromo.
Sin duda son unas buenas aliadas para nuestra salud, a todos los niveles.
No son pocas las recetas que se pueden preparar con Judías verdes, desde ensaladas muy variadas, pasando por las cremas y purés o como acompañamiento de carnes o pescados. Pero sin duda una de mis maneras preferidas de comer fréjoles, es con tomate, jamón y huevo cocido. Sencillo, rápido y una receta de las de toda la vida.
Yo en este caso he sustituido el jamoncito serrano (que indudablemente le da mucho más sabor y gracia) por jamón cocido (cuestión de salud), pero el resultado es delicioso igualmente.


¿De qué manera os resultan más apetecibles las judías verdes?







Rosquillas para merendar

Que hay mejor que hacer unas rosquillas caseras para merendar... comérselas viendo una buena película, eso sin ningún tipo de duda.
Pues eso es lo que hice el jueves, rosquillas y película.
Por cierto, la peli era "¿Para que sirve un oso?" Estupenda, os la recomiendo.
Pero ahora  a la faena, receta de las rosquillas:

  •  1 huevo
  • 6cucharadas de aceite
  • 6cucharadas de leche
  • 2 cucharadas de anís
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 1/2 sobre de levadura en polvo
  • 1/2kg más o menos de harina
  • ralladura de limón
Batir los huevos, añadir el aceite, la levadura, la leche, el azúcar, la ralladura de limón y el anís.Mezclar bien todos los ingredientes y comenzar a añadir el harina. La masa se irá endureciendo poco a poco y llegará un punto en el que ya no se pueda seguir removiendo dentro del recipiente con la cuchara y que tengamos que continuar, amasando, sobre la meseta espolvoreada de harina para evitar que se pegue.
Amasar hasta que la masa no se pegue a los dedos. Se deja reposar un cuarto de hora más o menos.
Una vez trascurrido el tiempo de reposo, se cortará la masa en trocitos, que estiraremos en forma de cordón, el grosor dependerá del gusto de cada uno y de si las queremos más o menos crujientes (cuanto más delgaditas sean las tiras con las que haremos las rosquillas, más crujientes quedarán al freírlas)
Formar las rosquillas cortando trocitos de las tiras y uniendo los extremos. El tamaño también va al gusto del consumidor.
Para freírlas, el aceite debe de estar bien caliente. Una vez que estén fritas, se espolvorean con azúcar.


Marañuelas de Aviles:

Marañuelas de Avilés
Las marañuelas, son un dulce muy típico en algunos lugares de Asturias. Las más conocidas, pero no por ello las más ricas, son las de Candas y Luanco. Que poco o nada tiene que ver con las de Avilés, las primeras son más como una especie de galleta o pasta, de consistencia comparta, mientras que las de Avilés son unos bollitos dulces, con aroma y sabor a anís.
Ideales para el desayuno o la merienda, similares (que no iguales) al pan dulce, aunque las marañuelas tienen más cuerpo, no son tan esponjosas como puede serlo un pan dulce.
Mientras que en Candás y Luanco, discuten por ver cual de sus marañuelas es la más sabrosa, yo me quedo con las de Aviles, una gran desconocida para gran parte de los asturianos... ellos se lo pierden.
Ingredientes: .1kg de harina; 1/4 de mantequilla; Sal; Chupito de anís; Limón rallado; 3 huevos; 1 dadito de levadura de panadería.
Elaboración: Diluir el azúcar en un poco de agua templada, también el sal. Se derrite la mantequilla y se une con el el resto, dejándolo templar. Después se añaden los huevos batidos, el anís y la ralladura del limón.
Sobre una meseta, se coloca el harina en forma de volcán, se desmenuza la levadura ene l harina y se va añadiendo la mezcla líquida poco a poco, y se va amasando bien (hasta que vayan apareciendo hoyitos en la masa)
Reposar en un sitio templado hasta que doble su volumen.
Para formar las marañuelas, se hace una bola de masa (no demasiado grande) y otra un poquito más pequeña, se achatan y se les hacen tres cortes, como si quisiéramos hacer una flor; la bola pequeña se coloca sobre la mayor, se pinta con huevo batido (es opcional, la diferencia será el brillo del bollo al final de la cocción) y se meten al horno, precalentado a 180 grados, y se dejan cocer hasta que están doraditas y cocidas. Dejar enfriar y listas para saborear.

Verduritas al horno:

Verduras al horno, una manera fácil, rápida y deliciosa de preparar tus verduras y hortalizas favoritas. Fuente de vitaminas (E, C, K, entre otras), potasio, magnesio, sodio y por supuesto un alto contenido en agua y fibra, así como un bajo contenido en hidratos de carbono y por lo que resultan hipocalóricas. Un alimento sano, se mire por dónde se mire, además de ser lo más recomendable un dietas de adelgazamiento.
Este plato de verduritas al horno, resulta ideal como primer plato o como acompañamiento de carne o pescado. Tan solo es cuestión de gustos.

Los ingredientes pueden ser tan variados como el gusto de cada persona o su imaginación. Yo me he decantado por : berengenas, calabacín, pimiento rojo, setas, tomate, pero las opciones son amplias.
La preparación no puede ser mas sencilla; tan solo hay que lavar bien cada pieza y filetearlas, ni demasiado finas ( porque se secarían demasiado), ni demasiado gruesas  (tardan más en asarse y corremos el riesgo de que nos queden menos pasadas). Yo no las pelo, una vez cocinadas es fácil desprenderse de la piel en caso de desearlo, pero siempre se pueden pelar antes de filetearlas.
En una bandeja o fuente, poner un poco de aceite en la base y un poquito de sal, después, ir colocando las verduritas en capas, regar con otro poquito de aceite y sazonar. Introducir en l horno, precalentado a 180º C. Yo en un principio las pongo mas cerca de la base del horno, y al ratito las subo para que reciban más calor por encima. Cuando no les falta mucho, las coloco en el centro del horno para que terminen de asarse.
Controlar cada poco, porque no tardan mucho en hacerse y enseguida se secan y churruscan.
Una vez fuera del horno, están listas para servir. ¡Buen provecho!

Cachopo de merluza

La merluza  es un pescado blanco con un bajo contenido graso y calórico, por lo que resulta un alimento idóneo para todos aquellos que necesitan cuidarse un poquito por uno u otro motivo. Rica en vitaminas y minerales (como fósforo y potasio), además de dar mucho juego en la cocina, porque se puede preparar de muchas maneras y todas ellas igual de estupendas.
Mi propuesta de hoy es en forma de cachopo, rellena de jamón cocido y queso. Algun@s estarán pensando que mejor estaría rellena de marisco, por ejemplo, y no lo voy a discutir, pero la señora madre de una servidora (que es la hacedora de esta delicia), es alérgica al marisco, así que ahí va la receta del cachopo de merluza.
Ingredientes: Merluza, jamón cocido, queso, huevo, pan rallado  (la salsa en este caso es una marinera de toda la vida: cebollita, ajo, vino blanco y poco más)
Preparación: Desespinar la merluza , dejando los lomos lo más limpios de espinas posible, trocear según el  tamaño del pescado y de como se quiera de grande el cachopo.
Se coloca el jamón y el queso sobre uno de los lomitos y se cubre con otro (recordar salar un poquito el pescado antes). Se pasa por un poco de harina, luego por el huevo batido y por último por el pan rallado, procurando que quede bien sellado.
La salsa ya tiene que estar preparada, para una vez fritos (en aceite bien caliente) meterlo directamente y que terminen de hacerse y cojan el saborcito de la salsa.
Para darle el puntito, se le pueden añadir unas almejas, y ya está listo para comer.
Os puedo asegurar que está delicioso, suave y además es diferente. Animaros a probarlo, seguro que os encanta.


Tortilla española

Sola o acompañada por una ensalada, en bocadillo, recién hecha o fría, en la playa, el campo o para cenar en casa tranquilamente... pocos son los que le harían ascos a un pedacito de tortilla de patatas.
Plato tradicional donde los haya.
Las primeras alusiones a tortillas de huevo parece en las "Crónicas de indias".
En España, el primer documento escrito que hace referencia a este plato, data de 1817. En el que se explicaba como las mujeres navarras tenían que apañárselas con dos o tres huevos, unas patatas, pan u otros ingredientes similares para poder alimentar a sus familias.
La autoría o invención de la tortilla de patata española como tal, podría deberse al aragonés Teodoro Bardají Mas en 1935, también hay otra teoría que le concedería a la localidad extremeña de Villanueva de la Serena la autoría.
Ingredientes: patatas (4 medianas), huevos (5), cebollas (1 mediana), sal y aceite de oliva.
Preparación: Picar las patatas, finitas, para que no tarden en freírse. Picar la cebolla, también pequeña (aunque esto va con los gustos de cada uno). Salar. En una sartén poner abundante aceite de oliva y antes de que esté demasiado caliente poner las patatas y cebolla picadas.
Freír hasta que estén bien blanditas, a fuego no demasiado fuerte, para que no se doren, tienen que quedar pochaditas.
Batir los huevos y cuando las patatas estén listas y bien escurridas de aceite, se echan en el bol en el que hemos batido los huevos.
En una sartén antiadherente, se pone una cucharada de aceite de oliva y se pone a calentar. Se mezclan bien los huevos y las patatas y se vierte en la sartén cuando ésta ya esté caliente.
El fuego no debe estar demasiado alto, ya que se doraría muy rápido por fuera y se quedaría cruda por dentro. Darle la vuelta con un plato (a no ser que os atreváis a hacerlo dándole la vuelta al aire... deporte de riesgo).
Dorar bien por las dos caras y lista para servir.

Esta es la versión tradicional, pero también se pueden hacer rellenas, si la tortilla es gordita se puede partir por el medio y si no siempre se pueden hacer varias tortillas más finas. Aquí la imaginación manda, yo os ofrezco varias opciones:
.Rellena de vegetal; con tomate, lechuga, un poquito de mayonesa... en este caso os recomiendo que la tortilla esté templada o fría.
.Rellena de jamón y queso: sencillo, jamón de york y queso. Y esta de miedo si la cubrimos después con un poco de bechamel y queso rallado, metemos al horno a gratinar y eso es una maravilla... eso sí, es una bomba.
.Y por último le versión remix de mi madre: la suya es de dos pisos, y le mete un poco de todo; pechuga de pollo a la plancha, tomate, lechuga, jamón de jork y queso. La cubre con queso y la mete un poquito al micro para que se derrita.
Tortillas de patatas, ¡que buenas!





Carrilleras de cerdo ibérico:

Las carrilleras de cerdo, son esas piezas que se extraen de la cara del cerdo (músculo masticador), es una carne muy veteada de grasa, pero por ésto, resulta una carne jugosa, tierna y muy apetecible. Cierto que en crudo su aspecto no es el más apetecible, pero una vez cocinadas resulta realmente deliciosa.
Sin duda hay un sinfín de recetas para prepararlas, pero yo las hago de la forma más sencilla.

INGREDIENTE:
Carrilleras de cerdo ibéricas, ajo, cebollas, sal, vino blanco (o tinto, según el gusto), caldo de pollo (o pastillita de avecrem en su defecto), aceite.

PREPARACIÓN:
En una hoya poner un poco de aceite, cuando esté caliente poner a rehogar la carne y sazonar, añadiendo a la vez un par de dientes de ajo.
Picar las cebollas y tenerlas preparadas para añadirlas en el momento que la carne se haya dorado, añadir un poquito más de sal, el vino blanco y el caldo de pollo (o un poquito de agua y avecrem).
Poner a cocer a fuego medio, removiendo de vez en cuando y controlando que no se seque en exceso.
Al ser carne de cerdo, se guisa mucho más rápido que la de ternera y gracias a la gelatina que la entreveta, conseguiremos una salsa espesita y ligeramente gelatinosa.
No tienen más ciencia, pero están realmente buenas, animaros a probarlas.




Pulpo a la gallega:

El pulpo a la gallega o "pulpo á feira" (en gallego) es u plato tradicional de Galicia y básico en su gastronomía.
Plato típicamente festivo, elaborado con pulpo cocido entero (generalmente en ollas de cobre) y que está presente en todas las celebraciones, de ahí su nombre.
A la hora de cocinarlo, hay que "asustarlo"; técnica que consiste en sacar y meter tres veces la pieza dentro del agua hirviendo, antes de dejarlo definitivamente dentro de ésta, para que una vez cocido conserve la piel (es curioso, que después de llevar haciéndolo durante años, no hubiera sabido para que servía el famoso "susto" hasta este momento).El tiempo de cocción dependerá de la procedencia y peso del pulpo.

INGREDIENTES: Pulpo, sal, pimentón (dulce o picante), aceite de oliva y patatas.

PREPARACIÓN: Como ya he contado el pulpo se cuece entero en un olla, pero yo que no tengo de cobre, lo pongo en la olla a presión. Lo asusto en el agua hirviendo con sal, antes de cerrar la olla y después lo dejo poco más o menos de 5 minutos, tras los cuales apago la vitrocerámica y lo dejo con el calor residual hasta que deja de salir vapor (no suele darme problemas y queda muy tierno, aunque las primeras veces es mejor dejarlo menos tiempo y volver a ponerlo en caso de necesidad, para que no se pase demasiado)
Mientras se hace el pulpo, también se ponen a cocer las patatas.
Una vez cocido, se corta con unas tijeras, en rodajas no demasiado gruesas. Se coloca en el plato, junto con las patatas y se espolvorea con el pimentón (que puede ser dulce o picante, según los gustos, o un poco de cada uno si se prefiere), se riega con un chorrito de aceite de oliva y listo para comer.

Si este plato lo acompañas con un buen pan de hogaza y un vino de Riveiro, ya no se puede pedir más. (Siempre he oído decir que con el pulpo no se puede beber agua, pero imagino que eso es simplemente una escusa para disfrutar de una jarra de vino gallego).
Más fácil imposible y más delicioso tampoco.














Fajitas mixtas y puntas a la tampiqueña

Hoy comida mexicana, aunque desde ya pido perdón por las licencias que pueda tomarme con respecto a las recetas originales.
Mi afición por la comida mexicana nació en el mismo instante que comencé a trabajar en un restaurante mexicano. Fue amor a primera vista, o a primer sabor mejor dicho. Tampoco puedo dejar de decir que al igual que me apasionaron los sabores mexicanos, también me enamoré de sus rancheras y corridos.
Uno de mis sueños sería poder visitar este país, que tanto me atrae, algún día y disfrutar de la verdadera cocina mexicana, su música y sus gentes (me chifla el acento mexicano).
Lo complicado de la cocina mexicana, suele ser la cantidad de ingrediente y pasos que hay que seguir antes de elaborar el plato propiamente dicho, aunque en este caso no es demasiado lioso.
Ingredientes: filetes de ternera, pechugas de pollo, aguacate, limones, tomates, chiles jalapeños, cerveza, arroz, pimienta negra, sal, cebolla, pimiento rojo, tortillas de trigo o de maíz (yo prefiero estas últimas, aunque por lo general los españoles prefieren las de trigo)
Preparación: lo primero es cortar las carnes en tiritas finas para las fajitas y en daditos (la ternera) para las puntas. Se introducen en un recipiente con tapa (tiras y dados por separados) se sazona con sal y pimienta y se cubren con una mezcla de cerveza y zumo de limón a partes iguales. Es conveniente poner la carne a macerar en este caldo el día antes, si no se puede, al menos hacerlo unas horas antes para que la carne coja los sabores.
Se pican la cebolla y el pimiento en juliana y se ponen en una hoya a pochar, a fuego lento, con solo una cucharadita de aceite (no hace falta echarle sal). Se deja tapado para que suden y con su mismo juguillo se vayan haciendo a fuego lento (esto también se puede preparar el día antes sin problema)

Justo antes de ponernos con la carne, podemos preparar el guacamole. Para ellos sacamos la carne del aguacate para un bol y lo machacamos con un tenedor, le añadimos una pizca de sal y unas gotas de zumo de limón. El siguiente paso puede variar según las preferencias o los ingredientes que se tengan a mano. Se puede utilizar salsa roja mexicana de la que viene en lata, añadiéndole un par de cucharaditas o bien añadirle el tomate, la cebolla y los chiles jalapeños cortados en daditos pequeños. Si os gusta más picante también se pueden añadir unas gotas de tabasco verde de jalapeños u otro tipo de chiles más picantes (como los chipotles). Mezclar bien los ingredientes y reservar. (El punto de sal y limón va con el justo de cada uno, a mí personalmente me gusta que tenga un puntito de limón, pero sin pasarse)

Poner a calentar una plancha (o sartén en su defecto) con muy poco aceite,; escurrir bien toda la carne, eliminando el líquido del macerado. Cuando la plancha esté bien caliente echar la carne. Al estar macerada, tampoco necesita demasiado tiempo para hacerse.
Los pimientos y la cebolla se tienen calientes y se le añaden las tiras de carne ya hechas, mezclándolo todo bien.
Tener listo el arroz blanco y hacer las puntas (daditos de carne) de igual modo que hicimos las tiras, bien escurridas y con la plancha bien caliente. Se sirve en el mismo plato que el arroz y ya está todo listo para ir a la mesa.
Calentar las tortillas en el microondas (según instrucciones del envase).
la forma de comer las fajitas es sencilla, tan solo hay que rellenar una tortilla con la mezcla de tiras, cebolla y pimientos (también se puede poner guacamole), enrollar y comer.
Las puntas es uno de mis platos favoritos, sobre todo si utilizo torillas de maíz, porque el contraste de sabores me encanta. En una tortilla se pone un poco de arroz, un poco de carne y un poco de guacamole, se hace un rollito y listo para comer (si os animáis os recomiendo que probéis con las tortillas de maíz, le aporta mucho más sabor al plato)
El guacamole también se puede servir como aperitivo con unos totopos (más conocidos como nachos).

Os animaría a probarlo, porque son dos platos sencillos y deliciosos.



Rollos de pechugas de pollo:

La carne de pollo es conocida en todo el mundo y esto es debido a su bajo costo. Razón por la que también es muy utilizado en restaurantes de comida rápida.
Mucho más fácil de digerir que las carnes rojas, adquiere un gran valor nutricional,, pero no debemos olvidar que también contiene purinas, por lo que en caso de gota o ácido úrico, es aconsejable evitar su consumo.
Por otro lado, su bajo contenido en grasas la hace idónea para dietas de cualquier tipo y las formas de preparar esta carne son muy variadas y sabrosas. Como ingrediente principal o como segundón en otros platos, el pollo nos ofrece un amplio abanico de posibilidades.
En esta ocasión me he decantado por unos rollos de pechuga.
INGREDIENTES: Una pechuga de pollo entera, aceitunas, pimiento morrón, jamón serrano, un huevo cocido, pan rallado, harina, huevo, aceite, sal. Para la salsa: cebolla,aceite, vino blanco, sal, ajo, pimiento y una pastillita de caldo de ave.
PREPARACIÓN: Lo primero que hago es poner la salsa a cocer en la olla a presión, así mientras preparo los rollitos, ésta se hace, luego solo hay que pasarla por el pasa pures (o batidora) y lista.
Luego se picar el pollo, con la picadora es un momento, aunque también se puede hacer a cuchillo. depositar en un bol, donde iremos añadiendo el resto de ingredientes (jamón, huevo cocido, aceitunas y pimiento) picados, el tamaño va con el gusto de cada uno. Se sazona y se remueve bien, hasta lograr una masa o pasta en la que todos los ingredientes estén bien repartidos.
Su baten unos huevos, añadiendo un poquito a la mezcla, junto con una cucharada de pan rallado y se vuelve a mezclar, de esta manera conseguiremos que los ingredientes liguen mejor y formen una mezcla más comparta.
Se dispone en platos el pan rallado, la harina y el resto del huevo batido. Se pone a calentar una sartén con aceite. Se hace un rollo con la masa (el tamaño también va al gusto, grandes para cortar en rodajas o más pequeñitos y de ración) Se pasa por el harina, luego por el huevo y por último por el pan rallado. Finalizado el empanado, se mete en la sartén cuando el aceite esté caliente. Dorar bien, por todos los lados.
Con la salsa ya triturada y puesta al fuego, se van metiendo en ella los rollos fritos. Se deja cocer durante un cuarto de hora, a fuego suave y listos para comer.
Una ensalada es ideal para acompañarlos, pero seguro que unas patatas fritas nos resultan mucho más apetecibles ^_^    ¡Buen provecho!


Torta de vino tinto:

Torta de vino tinto, una receta que hace tiempo copié de canal cocina y que realizó la hermana Bernarda en su programa "Dulces tentaciones". Fan incondicional de esta mujer y su programa, me encantó esta receta y no dudé en copiarla y llevarla a mi horno para ver si realmente estaba tan deliciosa como aparenteba.
He de aclarar que las medidas son para un molde redondo más grande que el que yo he empleado para el de la foto, que es una bizcochera clásica y lleva más o menos la mitad de la masa.
Si os gusta el bizcocho, los frutos secos y el chocolate, os lo recomiendo, porque está delicioso y serviría perfectamente para rellenar y convertirlo en una estupenda tarta.
Imagino, presumo,que el origen de esta torta es argentino, ya que la hermana Bernarda lo es.
INGREDIENTES: 100g de chocolate de cobertura, 200g mantequilla, 2oog azúcar, 4 yemas, 100g nuez molida, ralladura de naranja, 1copa de vino tinto, 1rama de canela, 200g harina, 1chucharada de levadura, 4claras.
Para el baño: 200g azúcar glass (impalpable), cáscara de naranja en juliana y un poquito de vino tinto (poco más de unas gotas)
PREPARACIÓN: Poner en un cazo el vino tinto con la ramita de canela y hervir. En un bol meter el chocolate a derretir con agua hirviendo. Es una manera muy fácil y rápida de fundir chocolate, ya que tan solo hay que dejarlo en el agua unos momentos y luego el agua se tira sin más y el chocolate queda en el bol casi derretido.
Batir el azúcar y la mantequilla, después añadir las yemas y seguir batiendo.
Añadir el chocolate y la nuez, también la ralladura de naranja. Y también el vino ya hervido (sin la canela, claro)
Una vez ben mezclados todos estos ingredientes, se va añadiendo la harina, a la que ya le habremos puesto la cucharada de levadura.
Una vez hayamos incorporado toda la harina, montamos las claras a punto de nieve y se agregan al resto del batido.
Engrasamos el molde y con el horno precalentado a calor medio, lo dejamos hornear entre 35-40 minutos.
Una vez comprobado que el bizcocho está cocido, y que lo hayamos dejado enfriar un poquito (cosa que yo nunca consigo) preparamos el baño, que es tan fácil como poner el azúcar glass en un bol, junto con la corteza de naranja en juliana o rallada e ir añadiendo de a poquito (como diría la hermana Bernarda) el vino tinto. No echar mucho de golpe, primero porque esta cobertura requiere muy poca cantidad de líquido (muy poca) y segundo, porque si nos pasamos quedará muy líquido y ya no quedará bien. Así que casi que gota a gota, removiendo y mezclando bien. Una vez obtenida la consistencia deseada se baña la torta, dejarlo terminar de enfriar y dejar que le baño se seque, y quedará brillante y crujiente, delicioso con un estupendo regusto a naranja.
Y ya solo queda disfrutarlo.




Manzanas hojaldradas:

El hojaldre es una  masa traída a Europa por los árabes, aunque su origen es anterior, pudiendo encontrase referencias a pastas y masas hojaldradas en la Grecia y Roma clásicas.
Se elabora con harina, grasa (manteca, mantequilla...) agua y sal, es una masa que necesita bastante elaboración.
Es crujiente y su textura es uno de sus grandes atractivos.

La manzana es una de las frutas más cultivadas del mundo, considerada una de las frutas más sanas, se puede comer de múltiples formas y da mucho juego en la cocina, tanto en platos salados como en repostería. Y no podemos olvidarnos de su estupendo zumo, que una vez fermentado se convierte en deliciosa sidra.

Este postre, además de muy visto está delicioso, no resulta demasiado dulce si se elige la manzana adecuada, consiguiendo un agridulce estupendo. Para ser un postre no es especialmente calórico, porque la cantidad de almendra y azúcar por manzana no es demasiada. Así que no hay excusa para no probarlas.

Tengo que aclarar que estas maravillas no son obra mía, sino de mi marido, que de vez en cuando se remanga y me da el capricho.

INGREDIENTES:
.Hojaldre, manzanas reinetas, almendra molida, azúcar, yema de huevo.
PREPARACIÓN:
No hace falta pasarse horas preparando el hojaldre, hay unas masas estupendas y lista para utilizar en cualquier supermercado.
Preparamos el relleno, con almendra molida, azúcar y yema de huevo. La mezcla resultante tiene que quedar ligerita, pero sin resultar demasiado líquida (no os puedo dar las medidas exactas, porque lo hace a ojo de buen cubero), ni demasiado espeso, porque luego, al cocer, se endurecería.
Precalentar el horno a 250º.
Pelar las manzanas y vaciar el corazón.
Extender la masa, según indicaciones del envase y cortar en cuadrado, dependiendo del tamaño de la manzana, tenemos que poder envolverla con el hojaldre.
Se rellenan las manzanas con la pasta de almendra, se colocan en el centro del cuadro de hojaldre y se van plegando las esquinas sobre la manzana. Para que la masa se pegue, se humedece con un poquito de agua (o yema de huevo).
Cortar un circulito de masa y colocarla encima, para asegurar el paquetito, además de servir de adorno.
Pintar con yema batida y colocar en la bandeja del horno.
Una vez dentro, bajar la temperatura hasta 150º. Dejar cocer hasta que el hojaldre esté dorado.
Sacar y dejar enfriar.
Otra forma de decorarlas, es espolvoreándolas con azúcar lustre una vez fuera del horno y casi frías.
(El azúcar del relleno suele salirse un poquito y caramelizar al rededor de la masa, tener cuidado al despegarlas de la bandeja, para que no se rompan)




Merengue italiano

El merengue, suspiro o meringue (galicismo de merigue o merendinio de ahí el término merienda) es un tipo de postre hecho con claras de huevo batidas y azúcar, a los que se les puede añadir aromatizantes (vainilla, coco...)
Son ligeros y dulces y suelen ser utilizados como rellenos o decoración de pasteles o tartas.
Una vez preparado el merengue, se puede ornear de diferentes maneras, consiguiendo un dulce crujiente por fuera y tierno por dentro o totalmente seco y crujiente, dependiendo del tipo de cocción al que se le someta.
En la antigüedad se comían a media tarde, para saciar el hambre hasta la hora de la cena, de ahí su nombre, meringue o merendinio (en Galicia) y se hacía porque era barato y rápido de hacer.
Dependiendo de la forma de elaborarlo hay diferentes tipo, merengue francés, italiano, suizo o chino. El que hoy nos ocupa es el italiano, mucho más lustroso y fino que el francés.

INGREDIENTES:
.Un vaso de agua
.400grs de azúcar
.4 claras de huevo
PREPARACIÓN:
En un cazo se ponen 300grs de azúcar y el  vaso de agua y se coloca al fuego. En un recipiente perfectamente limpio y sin restos de grasa, se echan ñas claras, que se batirán a velocidad media.
A los cinco minutos, más o menos de poner el cazo al fuego, vemos que la mezcla comienza a burbujear (no remover).
Las claras ya están a medio montar y es el momento de añadirles los otros 100grs de azúcar, se hará poco a poco y se sigue batiendo (esta es la forma de hacer merengue francés)
A los 10 minutos, el almíbar comienza a burbujear de manera más evidente y homogénea, seguimos sin remover y dejamos que termine de alcanzar el punto justo.
Esto sucede cuando al meter una espumadera en el cazo, la sacamos y quitamos el excedente de almíbar, soplamos a través de la espumadera y se tienen que formar burbujas del otro lado (punto de bola) Para realizar esta comprobación, hay que poner especial cuidado en no tocar el almíbar, ya que está muy caliente y es conveniente estar acompañado, para que la otra persona nos diga si se hacen burbujas o no del otro lado de la espumadera.
Una vez que se ha alcanzado el punto justo del almíbar, se va añadiendo a las claras muy poco a poco en forma de hilo y sin dejar de batir se sube la potencia al máximo. Una vez vertido todo el almíbar se bate durante otros tres minutos para que la mezcla se temple y después ya está listo para usar.



Pastel de puerros

Los puerros son originarios de Mesopotamia, Egipto, Turquía,... y existen desde hace más de 4.000 años.
Antiguamente su uso era tanto médico como alimentario en en la Edad Media salvó del hambre y la peste a mucha gente.
El país que más puerros produce y consume es Francia.
En España se cultiva principalmente en el norte, el clima húmedo y templado es lo que necesita para ser cultivado.
Un producto que por su alto contenido en fibra y agua es ideal para introducir en una dieta baja en calorías. También aporta vitaminas y minerales.
Cuenta con un buen número de propiedades beneficiosas para el organismo; ayuda  a la formación del feto, en el caso de las embarazadas, sube las defensas, actúa como diurético y laxante, depura la sangre y es un buen aliado en el control  del colesterol, entre otras cosas.

Además de la variedad de recetas que se pueden, no podemos dejar de lado su estupendo sabor.

Este pastel (o flan) está más que indicado para aquellas personas que hacen dieta o que controlan la cantidad de grasas que consumen.
Se puede servir caliente acompañado de una salsa de tomate, o bien frío (yo lo prefiero así) con un poquito de mayonesa (esto es un poco menos light). Un primer plato sabroso, contundente y saludable.


INGREDIENTES:
-Manojo de puerros.
-6 huevos.
-Sal y pimenta.
-1 cuchara de aceite de oliva.
-1/2 vaso de leche.

PREPARACIÓN:
Lo primero es pica en juliana fina los puerros (bien lavados para eliminar cualquier resto de tierra). En una sartén se pone una cucharada de aceite y los puerros picados y una pizca de sal, a fuego medio se rehogan, procurando que no se doren demasiado (algunas veces, yo le pongo un poquito de agua casi al final y lo dejo al fuego hasta que ésta se evapora, eso ayuda a que el puerro se pase y evita que se queme).
Batimos los huevos, salpimentamos y añadimos la leche. Al añadir los puerros, yo le paso la batidora para crear una mezcla más homogénea, pero eso va con el gusto de cada uno.

Horno precalentado a 180º. El molde (tipo bizcochera es la que suelo utilizar) es mejor engrasarlo si luego vamos a desmoldarlo para servir, si no es el caso podemos saltarnos ese paso. Se mete al año maría y se deja hasta que esté bien cuajado (pinchar para comprobar).

El momento de servir dependerá de los gustos si frío o caliente.
Eta misma receta la he hecho con coliflor y jamón de york y esta también muy buena, seguro que con alguna verdurita más también esta delicioso.

¡¡Buen provecho!!




Patatas rellenas

Esta forma de preparar las patatas rellenas me encanta, aunque también tengo que decir que solo se pueden comer en contadas ocasiones porque son una bomba, tiene calorías para exportar, pero de vez en cuando hay que darse una alegría para el cuerpo y esta receta es estupenda para hacerlo. Sabrosas y fáciles, que más se puede pedir.
INGREDIENTES:
.Patatas
.Jamón cocido (york)
.Bacón
.Queso (que funda bien)
.Nata líquida.
.Sal y pimienta

PREPARACIÓN:
Lo primero es escoger unas patatas adecuadas, ni demasiado pequeñas, ni demasiado grandes, mejor con una forma regular y a poder ser alargaditas. Se lavan bien y se ponen a cocer, enteras y sin pelar, en agua con sal. Cocer a fuego bajo para que no se rompan y queden enteras y si grietas.
Mientras tanto se puede ir preparando el relleno. En un bol se van poniendo el bacón y el jamón de york picaditos (no hace falta que esté demasiado menudo), las cantidades es un poco al gusto, yo suelo poner más o menos la misma cantidad de las dos cosas. También se pica el queso (yo prefiero picarlo yo que ponerle del que ya viene picado, aunque en este caso he usado ese), me gusta que lleve bastante queso, porque eso las va a dejar más cremosas. Se añade la nata líquida, poco a poco y removiendo la mezcla, hasta que obtengamos una textura pastosa, no demasiado líquida. Se añade la pimienta negra, al gusto. Si no queremos que sean demasiado picantes, es mejor no pasarse, porque al ser todo ingredientes más o menos de sabor suave, la pimienta destaca mucho sobre ello.
Una vez cocidas las patatas, y dejándolas enfriar un poco. Le quitaremos una tapita en la parte de arriba y con una cucharilla o sacabolas, las iremos vaciando hasta dejar una pared de un centímetro más o menos (eso también va con el gsuto de cada uno, si se quiere más patata, se vacía menos).
Rellamos las patatas con la pasta que hemos preparado anteriormente y ya están hechas.
Una vez se vayas a comer le ponemos un poco más de queso por encima y le añadimos un chorrito de nata y las metemos al microondas unos cuatro minutos, más o menos. Hay que tener en cuenta que tenemos que dejarlo el tiempo suficiente para que se caliente y funda todo el relleno.
Y listas para servir.

La piel, se quita fácilmente a la vez que se van comiendo y en el caso de las patatas nuevas, si se han lavado muy bien, no hay problema ninguno en comerla, no resulta desagradable en absoluto.
La patata que queda de vaciarlas, se puede emplear para hacer un puré, que aquí no se tira nada. Y si sobra relleno, o bien lo usas para acompañar a la patata del vaciado o para añadir a unos spaguetti (riquísimo)
¡¡BUEN PROVECHO!!



Casadiellas

Casadiellas o casadielles, así se denomina en Asturias a esta especie de empanadillas rellenas (generalmente) de nuez y anís.
No sé cual es el origen de este dulce, pero en casa de mi madre se han hecho toda la vida, sobre todo en invierno, en las típicas tardes lluviosas de domingo eran una merienda estupenda. Eso sí, como  siempre, mi madre tenía que tener un ojo en la sartén y otro en la fuente, porque desaparecían antes de que ésta estuviera llena, poco nos importaban los avisos de que después nos dolería la barriga por comerlas calientes.

Hoy os voy a dar dos recetas, la de mi madre de toda la vida y la que yo creo es más tradicional, son las fritas en aceite, y otras hechas al horno, que aunque no poco tengan que ver con las originales están estupendas igualmente, se hacen en un santiamén y resultan mucho más ligeras.
Los ingredientes para el relleno son los mismos por lo que solo los pondré una vez.

RELLENO:
. Unos 250gr de nuez molida.
. 3 cucharadas colmadas de azúcar.
. Un chupito de anís.

-Mezclar la nuez (si uno la muele en casa, siempre puede escoger la textura de la molienda, más o menos gruesa, a mí me gusta molidita) con el azúcar, se puede echar menos si no se quiere la mezcla demasiado dulce, una vez esté bien mezclado se va añadiendo el anís poco a poco, removiendo y mezclando los tres ingredientes, el anis también va al gusto, si queda un poquito fuerte tampoco importa demasiado porque con el calor de la cocción o fritura, parte de esa fuerza se evapora, aunque no conviene añadirle demasiado porque la mezcla no tiene que llegar a alcanzar la consistencia de pasta. Lo mejor de esta parte es ir probando para ver si ya hemos conseguido el punto que nos gusta  ;)

INGREDIENTES PARA LA MASA  (FRITAS):
. 1/2 vaso de vino blanco (vasito pequeño)
. 1/4 de vaso de aceite.
. Sal
. 1 yema de huevo
. 1/2 sobre de levadura en polvo
. 1 cucharadita de mantequilla
. Harina
. Aceite para freír
. Azúcar para adornar

-Mezclar los ingredientes en un bol, al añadir el harina e ir tomando consistencia de masa, volcar sobre una superficie limpia y enharinada y amasar. Dejar reposar 15 minutos. Después con la ayuda de un rollo de cocina, extender,cortan en cuadrados la masa estirada. Colocar en el centro de los cuadradillos una cucharada del relleno, doblar la masa sobre el relleno y sellar los bordes para que al freír no se salga la nuez.
Freís en aceite bien caliente, una vez fretas espolvorear con azúcar.


AL HORNO:
. Masa de hojaldre del super.
. Huevo batido
. Azúcar glass
Esta receta es muy más sencilla y rápida, aunque estoy segura de que mi madre dirá que esto no son casadiellas, no son las auténticas, pero para salir del paso están estupendas mami.

Es tan fácil como comprar una lámina de hojaldre en el super, estirarla un poquito para que al cocer la masa no resulte demasiado gruesa. Cortamos en rectángulos, ponemos una buena cantidad en el centro y enrollamos como si fuera un canutillo (mojamos el borde con huevo o agua para que se pegue y evitar así que al cocer se nos abra) cerramos los extremos y ponemos sobre la placa del horno (en la que hemos extendido el papel anti-adherente que acompaña a estas masas compradas) Una vez hechos todos los rollitos, se pintan con huevo batido y se meten al horno (precalentado a 200º) más o menos un cuarto de hora o veinte minutos, dependerá del tamaño de las casadiellas, de todas formas el hojaldre se hace rapidísimo, y una vez que se dora ya está listo. Sacar, espolvorear con azúcar glass (el azúcar de grano no se adhiere a la masa) dejar enfriar y listas para comer.

¡QUE OS APROVECHEN!

3 comentarios:

  1. ¡Qué rico! Todas las recetas se ven buenísimas, de seguro las haré todas ^^

    Besos, te sigo ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lu Y Adi Pérez :D

      Eliminar
    2. si están ricas todas las recetas en especial los postres ummm como el merengue italiano... saludos de República Dominicana!!! :)

      Eliminar