sábado, 6 de febrero de 2016

"Momentos especiale. Dakota y Tess", de Patricia Sutherland

“Momentos especiales. Dakota y Tess.”
 Patricia Sutherland.

Contiene spoilers

Cuando empecé a leer “Lola”, tercera entrega de la serie Moteros, lo que menos me podía imaginar era que al llegar al final, la autora tenía preparada una nueva sorpresa para sus lectoras (en mi caso fue un estupendo regalo de Reyes): “Momentos especiales. Dakota y Tess”.

Como la propia autora explica, durante el desarrollo de “Lola”, suceden cosas muy importantes en la vida de nuestro motero favorito y su chica, momentos que se mencionan en esta tercera entrega de la serie pero que no tenía sentido desarrollar, aunque (afortunadamente para nosotras) Patricia consideraba merecían ser contados porque se trata de nuestro Dakota, de ese motero pelilargo, joven y rebelde que nos robó el corazón hace unos años. Y yo que se lo agradezco, porque aunque hemos seguido disfrutando de él y su historia con Tess (digamos que en un segundo plano), en los otros dos libros, pues no es lo mismo. Ahora, con este relato, hemos podido saborear de nuevo toda su esencia, su carácter, su amor por Tess, lo tierno y dulce que puede llegar a ser por ella o lo bruto y borde que resulta cuando las cosas no son como él quiere o se pone nervioso… y os puedo asegurar que en esta ocasión se pone y mucho, porque no todos los días uno se casa con la mujer de su vida.

Sí, chicas, Dakota y Tess se nos casan (si habéis leído “Lola” ya lo sabréis) y ha sido estupendo y emotivo compartir ese momento tan especial con ellos y también divertido, porque Dakota es como es: un tío especial, muy cañero y muy sexy.


No voy a comentar más, porque es un relato cortito y lo que pasa antes, durante y después de que la pareja se da el sí quiero, mejor lo averiguáis por vosotras mismas. Dar las gracias a Patricia por este estupendo regalo sorpresa.

"Me faltabas tú" de Helena Nieto

“Me faltabas tú” de Helena Nieto

A últimos de los años setenta, en una apacible ciudad de provincias, Cristina Klein, hija de una acaudalada familia, se dedica a dar clases de inglés en una prestigiosa academia de idiomas. Su vida se verá alterada con la llegada de un profesor de ideas liberales y progresistas, del que se enamorará perdidamente haciendo que todo su mundo se vuelve del revés.

Una vez más, Helena Nieto, nos presenta una de esas historias que podría ocurrirnos a cualquiera y aunque está ambientada a finales de los setenta, bien podría suceder hoy en día, porque sobre el corazón y los sentimientos nadie manda ni decide.
Marcos, a pesar de los años que lleva con su pareja, se da cuenta de lo complicado que va a resultar mantener su relación a distancia, sobre todo cuando conoce a Cristina, por la que se siente atraído desde el primer instante. Que la joven forme parte de su nuevo grupo de amigos no le facilita las cosas y poco a poco, nota como su interés por ella va creciendo a medida que la conoce y la conexión entre ellos se va haciendo cada vez más evidente.
Cristina, por su parte, no sabe cómo manejar los sentimientos que comienza a albergar por Marcos, sobre todo porque está al tanto de su relación y eso, evidentemente, la echa para atrás. No es la clase de chica que se va con el primero que se cruza en su camino y más sabiendo que este tiene novia. Ella busca una relación estable y sin complicaciones, pero las cosas nunca salen como uno quiere cuando el que manda es el corazón.
Tener que lidiar con su madre, una mujer autoritaria y de moral estricta, que trata de controlarle la vida y las compañías, no le ayudará en absoluto y de buenas a primeras, su vida se pone patas arriba. Y no solo por los constantes enfrentamientos que tiene con su madre y el hermano de esta, que es tan intolerante o más que la madre, también tendrá que apechugar con los celos, la decepción y el dolor.
Cuenta con numerosos secundarios que, con discreción, ayudan a desarrollar la trama y llevarnos hacia el emotivo final de esta novela en la que la confianza, las dudas, los celos y el amor, tienen tanto protagonismo como Marcos y Cristina.
Destacar a Ana, la madre de Cristina, que hará lo que haga falta para que su hija se comporte como corresponde a alguien de su posición. Una mujer de carácter, ideas claras y demasiado conservadora. El señor Klein, el padre de Cris, es completamente opuesto a su esposa, más tolerante y liberal, aunque a la hora de la verdad, cuando se trata de su hija y de lo mucho que su comportamiento afecta a su mujer, deja de ser tan comprensivo y se muestra un poco más severo.
Y Estela, la tercera en discordia y la que más tendrá que decir sobre lo que sienten Marcos y Cristina, porque le afecta personalmente, porque de ello depende su futuro y su felicidad.

“Me faltabas tú”; una novela sencilla y amena, que se lee en un suspiro.

domingo, 24 de enero de 2016

"Una canción para Novalie" de María Martínez

“Una canción para Novalie” de María Martínez.

Novalie ha pasado los últimos cuatro años cuidando de su madre enferma, y esa terrible circunstancia la ha obligado a madurar demasiado rápido. Se ha convertido en un joven fuerte y decidida que sabe lo que quiere, por eso no se rinde con su padre que, deprimido y derrotado por la muerte de su esposa, ha perdido las ganas de vivir.
Nick tiene un don para la música, Es un prodigio del piano. Las mejores escuelas internacionales se lo disputan. Y su familia, demasiado protectora, tiene grandes planes para él.
Novalie y Nick son polos opuestos. Dos vidas separadas por la distancia y las diferencias. Lo único que tienen en común es que ambos deberán pasar el verano en Bluehaven, una isla que esconde un pasado lleno de secretos y que cambiará sus vidas para siempre.

Opinión:

No suelo darle importancia al subgénero al que pertenecen las novelas (románticas, por supuesto) que leo, pero por si no lo sabéis y a alguien le interesa, “Una canción para Novalie” está catalogada como NewAdult.
Dicho esto, no sé muy bien por dónde empezar… porque es mucho lo que se puede decir de esta historia. Lo primero quizás, lo bien escrita que está, lo estupenda que resulta la prosa de María Martínez: fluida y amena. Los diálogos maravillosos también y muy creíbles, naturales y espontáneos.

La historia, la trama… ¡¡¡de infarto!!!
Aunque una ya se imagina, nada más conocer a la familia de Nick, lo que está por venir porque se les cala enseguida (¡qué gentuza!), pero claro, pasan más cosas de las que te esperas y entonces es cuando te atacas de los nervios y deseas atravesar las páginas del libro, plantarte en Bluehaven y empezar a repartir collejas. Y es que pocos personajes se salvarían de un buen mamporro, porque aquí valdría aquello de “entre todas la mataron y ella sola se murió”.
De verdad que ha habido algún momento en el que he pensado: por Dios, que dejen de pasarles cosas ya… Qué angustia, por favor.
Porque sí, con esta novela he sufrido como una condenada, pero también la he disfrutado muchísimo, la he cerrado con una de esas sonrisas bobaliconas que se nos quedan cuando leemos una historia estupenda, una historia super intensa, emotiva, romántica a más no poder, con momentos divertidos y otros terribles (ya os he dicho que he llorado), desgarradores. Y todo bien organizado, bien hilado, coherente y creíble.
Y con unos protagonistas maravillosos.

Novalie me ha encantado. Bajo su dulce y frágil aspecto se esconde una luchadora, una joven decidida, fuerte (en más de un aspecto jejeje), con las ideas claras y un puntito macarra, aun así no deja de ser una chica de dieciocho años y la autora ha sabido reflejar su juventud a través de sus respuestas, sus reacciones, su inocencia en algunos aspectos… pero es encantadora. Lo he pasado mal con ella, me he puesto en su lugar y… ¡uuff!
Nick, a pesar de su aspecto físico, de la seguridad que destila, no deja de ser un joven que toda su vida ha dejado que sean los demás los que decidan por él y organicen su vida sin dar su opinión. Será al conocer a Novalie cuando se dé cuenta de que no es dueño de su vida y veremos salir a la superficie al Nick indeciso, inseguro y… ¿maleable? A pesar de ser uno de los candidatos a llevarse una (o más de una) colleja, el chico me ha gustado. Porque es divertido, atento, cariñoso y dulce con Novalie. Porque a pesar de todo es un cielo de hombre (con Nick también he llorado). Y las escenas hot entre ellos son magníficas, me han encantado esos momentos de calentón, la pasión que fluye entre ellos, el deseo… geniales.

De los secundarios no voy a decir nada, mejor leéis la novela y los conocéis, porque no tiene desperdicio y son los encargados de poner patas arriba las vidas de esta encantadora pareja.

La ambientación, fantástica. Ahora mismo no sabría decir si hay grandes descripciones o solo pequeñas pinceladas y detallitos, solo sé que me dejé llevar a través de las palabras, sumergiéndome de lleno en la historia e imaginando a la perfección cada escena, cada lugar, cada habitación y momento.
Resaltar lo maravillosamente bien descritos que están los sentimientos, lo desgarradora que llega resultar la historia en algunas ocasiones, lo bien que ha sabido la autora  trasmitir el dolor de Novalie y Nick. De diez, de verdad, porque me lo he creído y he sufrido con ellos.
El título: muy bonito y adecuado. La portada: preciosa, delicada y del todo acertada.

Una historia maravillosa que os recomiendo leer.

viernes, 25 de diciembre de 2015

"Lola" de Patricia Sutherland. Serie moteros

“Lola”, de Patricia Sutherland. Serie moteros.


Porque, a veces, el amor llega cuando menos te lo esperas...

Andy y Conor pudieron ser más que amigos, pero cuando se presentó la oportunidad de tener un primer encuentro romántico, el motero escogió hacerle un favor a un colega en vez de acudir a la cita. Para la camarera, que llevaba meses suspirando por él y estaba convencida de que el interés era mutuo, supuso un gran desengaño amoroso ante el cuál reaccionó de forma contundente. Con tan solo veintidós años es el único sostén de la familia y decide que su vida es ya bastante complicada sin necesidad de involucrarse con alguien que no parece aclararse con sus propios sentimientos. 
Pero un día que el bar está de fiesta, los ánimos se caldean. Corre el alcohol, una cosa lleva a la otra y Andy pasa de mantener una violenta pelea con Conor a enredarse en una noche de sexo… 
Con otro motero
Y mientras su amante secreto inicia un vertiginoso ascenso hacia el tope de su lista de hombres favoritos y Conor sigue más empeñado que nunca en recuperar el terreno perdido con ella, un suceso dramático está a punto de cambiar la vida de Andy para siempre.

Lola es la tercera entrega de Moteros, una serie romántica contemporánea ambientada en la capital inglesa a finales de la primera década del 2000. 
Si te gustan las historias muy románticas pero a la vez muy sensuales, con personajes carismáticos y un final feliz, te va a encantar esta nueva inmersión de Patricia Sutherland en el excitante mundo del amor y las relaciones de pareja.

Opinión:

Sabéis eso de que cuando las cosas van mal, siempre pueden ir peor… pues eso, que a nuestra chica, Andy, la vida se le complica de una manera tremenda y mientras tanto tú, que estás leyendo como una posesa, no das crédito y piensas: madre mía, ¿de verdad está pasando esto? Y claro sigues devorando páginas porque necesitas saber, porque estas enganchadísima a la historia, y no solo por las desdichas de esta pobre muchacha, sino porque hay demasiadas cosas en el aire que estás deseando averiguar cómo terminan.

Lola, es una historia llena de sorpresas, muchas, muchísimas sorpresas. Unas estupendas, otras que te robaran una sonrisa o te dejarán ojiplática, otras que hasta lograran arrancarte alguna lágrima y por supuesto, algunas, fijísimo, te harán suspirar de amor. Vamos, que es una historia de lo más completa, que nos cuenta las venturas y desventuras de este grupo de moteros (¡ains! estos moteros). Porque aunque aquí la protagonista indiscutible son Andy (sobre todo ella) y su chico, Patricia nunca se olvida de nuestros muchachos, de esos que en su día ya nos robaron el corazón. Porque de nuevo volveremos a toparnos con Dakota (¡madre mía el motero pelilargo!, cómo me gusta a mí este hombre) y con Evel, el encantador, dulce y macizo Evel (sí, sigo suspirando). Y es que las novelas de Patricia son siempre corales y nos ofrecen, además de la historia central, que es la que lleva el peso de la trama, pequeños (o no tanto) retazos de la vida de aquellos personajes que en su momento fueron protagonistas, dándonos la oportunidad de seguir disfrutando, aunque en segundo plano, de su historia de amor.

Otra cosa que me gusta de Patricia y su forma de escribir, es la capacidad que tiene para transformar a los personajes sin cambiar su esencia. En realidad, creo que el personaje no cambia, la que muda es nuestra (mía en este caso) opinión sobre el personaje al ir conociéndolo, al descubrir sus motivos y el porqué de su forma de ser… me pasó en su día con Abby. En “Princesa” me pareció una niña mimada, egoísta y muy pesada, sin embargo en “Harley R.” (era la prota), llegué a comprenderla y terminó gustándome. Digamos que Patricia sabe mostrarnos las dos caras de una misma moneda, y al final descubres, que ese personaje que en principio no te agradaba demasiado, puede llegar a parecerte muy, pero que muy interesante…
Y dicho esto, viene la parte complicada: cómo explicar todo lo que esta novela me ha hecho sentir y eso sin desvelar demasiado, porque no quiero estropearle la lectura a nadie.
Lo primero diré que me ha gustado muchísimo, que la he disfrutado desde la primera hasta la última página y que hay un nuevo motero en mi corazón y ¡qué motero amig@s!,  de los que quita el sentido, de los que logran acelerar el pulso y te hacen desear ser la protagonista para estar entre sus brazos, para reír con él, para… que sí, que yo firmaba ahora mismo y me cambiaba por Andy. Que además de disfrutar del mejor sexo del mundo mundial, tiene una maravillosa personalidad (a pesar de lo jovencita que es). Decidida, de fuerte carácter, de ideas claras, responsable… una superviviente que, solita, está sacando a su familia adelante, bregando con un hermano adolescente y pendiente de una madre, que además de enferma, no está… Me ha encantado esta chica, su forma de pensar, las decisiones que toma, la madurez que demuestra en cada momento, incluso en los más difíciles; es admirable. También es divertida, pícara y sabe dejarse llevar cuando el momento lo permite (pedazo de momentos).

Y lo mejor de todo, este nuevo motero del que me he enamorado hasta las trancas, porque me ha sorprendido en todos los sentidos, demostrándome que no era cómo yo creía sino un tío, en el fondo y a pesar de su aspecto, muy cabal. Y lo voy a dejar aquí, no voy a decir más de él, porque creo que merece la pena descubrirlo por una misma, aunque me esté mordiendo las uñas para no contaros lo jodidamente atractivo que me parece jejeje

Del resto de personajes no hay mucho que añadir, porque a la mayoría los hemos ido conociendo en las otras dos entregas de la serie y son estupendos. De las nuevas incorporaciones, señalar a la familia de Andy, que son como una piña y aunque tienen buenas intenciones, en algún momento… menos mal que Andy tiene su carácter y no deja que nadie le organice la vida.

Como he mencionado al principio, “Lola”, es un no parar de llevarse sorpresas y sustos; una historia emotiva, divertida, un poquito triste y sobre todo, además de romántica, muy muy sensual (se me eriza la piel al recordar algunas escenas… definitivamente: quiero ser Andy)

Si has leído las otras dos entregas de la Serie moteros, no te puedes perder esta. Y si no lo has hecho, deberías probar, porque estos muchachos son de los que dejan huella.





domingo, 20 de diciembre de 2015

"Nunca digas nunca" de Meru Eirabella

Nunca digas Nunca, de Mery Eirabella

Libro 1º de la Serie Secret Life
Colin abandona Dublín tras aceptar una suculenta oferta de trabajo en Madrid con la intención de empezar una nueva vida lejos de la persona que le recuerda constantemente la situación más traumática de su existencia. Atrás deja a su familia, los recuerdos y una relación no resuelta con Sakis, el hombre al que le debe el haber sobrevivido a la espiral de destrucción por la que se dejaba arrastrar hasta que lo conoció.
Su primera impresión de Madrid no puede ser peor: llueve y, para colmo, el taxista le estafa. Aunque aún le espera algo mucho más desagradable: su casero es un tipo estirado que lo mira con desprecio, juzgándolo por su aspecto. Sin embargo, no tardarán en darse cuenta de que el desdén que se muestran es, en realidad, el comienzo de algo que ninguno de los dos quiere.
Nunca digas nunca, una romántica y apasionante historia de amor entre dos hombres que no podrás dejar de leer.

Opinión:

“Nunca digas nunca” ha sido la primera novela homoerótica que ha caído en mis manos. Hace tiempo que sentía curiosidad por este subgénero, pero por uno u otro motivo nunca encontraba tiempo (o me olvidaba de él por tener demasiadas lecturas pendientes) para darle una oportunidad. Ahora, esta ha llegado de mano de la Selección RNR y he de decir que me ha encantado.
Me ha parecido, independientemente de que los protagonistas sean dos hombres, una historia muy romántica. Sí, es erótica, muy erótica, porque tiene muchas escenas hot (muy hot), pero no se trata de sexo sin más. La ternura, la pasión, la sensualidad, el deseo y los sentimientos que la autora ha sabido transmitir en cada escena, con cada caricia y beso, me han emocionado y hecho vibrar sin que importara quienes era los protagonistas. Eran dos personas amándose y punto.
Me ha gustado y divertido, la forma en que Jared intenta ignorar y negar la atracción que Colin despierta en él, algo que en principio encuentra absurdo y aberrante (a él no le gustan los hombres…)
Genial las reacciones de Colin, su paciencia, su sentido del humor, la mano derecha con que maneja la situación, sin presionar a su indeciso y confundido compañero de piso (que no es su tipo y para nada le gusta…). La química entre ellos es evidente y genera maravillosos momentos de tensión sexual, que unida al deseo de saber en qué va a quedar la cosa, te atrapa y te impulsa a seguir leyendo (de hecho lo he devorado en un par de días y eso sin tener tiempo material para hacerlo, no podía dejarlo).
Una trama estupenda y bien desarrollada, en la que las dudas, los prejuicios y los miedos (tanto personales como al qué dirán) llevan la voz cantante, aportándole realismo a la historia. Porque creo (solo lo imagino), que no debe de ser fácil para alguien que siempre se ha considerado heterosexual, descubrir que se siente atraído por alguien de su mismo sexo y Mery, para mí, ha sabido plasmar esa zozobra y los conflictos internos de Jared al tener que aceptarlo.. o no. Porque, a pesar de sus 39 años, es un hombre inseguro que siempre se ha dejado dominar por un padre demasiado duro y autoritario y las apariencias.
Colin, sin embargo, es todo lo contrario, a pesar de sus demonios, de las malas experiencias (o quizás a causa de ellas), es un hombre seguro de sí mismo y con las ideas muy claras y una personalidad arrolladora que (para bien o para mal) no deja a nadie indiferente.
La he disfrutado muchísimo, me ha encantado la forma de escribir de Mery, la maestría y la delicadeza con que desarrolla cada uno de los encuentros entre Colin y Jared.

Estoy deseando leer las siguientes historias de Secret life y creo, de verdad, que merece la pena darle una oportunidad al género, pero sobre todo a esta novela porque es muy buena y yo la he disfrutado muchísimo.

domingo, 22 de noviembre de 2015

"Tú, como el viento del sur", de Elena Bargues.

Valvanuz, después de años de maltrato, por fin reúne el valor para divorciarse de su marido y regresar a Santander donde consigue trabajo en un reputado restaurante. 
Teófilo Van der Voost pertenece a una conocida familia de renombre en el sector hotelero. Aunque es un enamorado de su profesión, la neurocirugía, comparte la dirección del negocio familiar con sus hermanos hasta que una fuerte discusión hace que se replantee su estilo de vida. 
Un día de viento sur, Teófilo coincide con Valvanuz, que ha regresado cargada de problemas: un ex marido rencoroso y sucesos inexplicables que, con la fuerza del vendaval, arrastrarán la tranquilidad y su vida rutinaria de Teo. 
Tú, como viento sur, es un himno a la esperanza, al afán de superación y a la búsqueda del amor para sanar profundas heridas. 
Una novela maravillosa que no puede dejar indiferente a nadie.


Iba a empezar la reseña diciendo: ¡Qué historia más bonita!, aunque no creo que sea la forma adecuada porque “Tú, como el viento del sur” es mucho más que una historia bonita. Es desgarradora, realista, cruda por momentos y ha removido muchas cosas en mi interior… sin embargo, la determinación de estas cuatro mujeres, fuertes (cada una a su manera) y la aparición en escena y en sus vida de Teo, logra convertirla en eso, en una bonita historia de amor, de confianza, de superación, de reencuentros, de recuerdos…
Preciosa, de verdad que lo es a pesar del tema que durante toda la novela permanece ahí latente, amenazante y desgraciadamente tan real. Sin embargo, la forma en que Elena nos lo va contando consigue aflojar el nudito de congoja que se te pone en la garganta en algunos momentos, ha sido una buena estrategia, ir entremezclando la tensión con situaciones más relajadas, que impiden que la novela se convierta en algo demasiado angustioso y dramático. Lo ha conseguido presentándonos por un lado a Valvanuz , sus circunstancias, sus problemas y su vida, y por otro a Teo, su familia, su trabajo, sus amigos y el negocio familiar. Capítulo a capítulo, día a día, la vida de los protagonistas se va vinculando, trenzándose hasta que todos y cada uno de los personajes entran en contacto de una u otra manera y al final ya no son dos historias independientes sino una: la de Teo y Valvanuz.
Destacar la maravillosa forma de escribir de la autora, con una prosa cuidada al máximo, con unas descripciones detalladas pero que para nada resultan pesadas, al contrario, hacen que te metas de lleno en la lectura, que visualices los lugares en los que transcurre la obra y logra que te imagines cada detalle y personaje sin problema. Tampoco quiero dejar de mencionar la riqueza de vocabulario y lo bien empleado, ese detalle me ha encantado y lo he agradecido especialmente (detesto las reiteraciones a la hora de leer).
Otra cosa que me ha llamado la atención y sinceramente, me ha hecho mucha gracia y a la vez me ha parecido un toque muy original y también arriesgado, fue descubrir a Teo y su aspecto físico (aquí pondría un emoticono de esos con la boca y los ojos abiertos como platos jajaja), no voy a decir nada sobre él porque no quiero chafaros la sorpresa. Solo decir que me ha encantado, que es un hombre de esos que desearías tener para ti, por lo atento, amable, considerado, humanitario… y una larga lista de cualidades que lo convierten en casi perfecto, digo casi porque luego mete la pata como todo hijo de vecino, pero bueno, nada que no se pueda solucionar.
De Valvanuz (lo primero, ¡qué nombre más original!, no lo había escuchado en mi vida, pero me gusta), una mujer víctima del maltrato que a pesar de sus miedos, de la inseguridad que su marido ha conseguido generarle y del miedo, le hecha un par de narices y decide dar el paso de abandonarlo, demostrando un valor y un coraje que ella creía perdidos. Aunque el recelo, la desconfianza y el miedo continúan ahí y le costará abrirse, volver a ser la misma de antes. Regresar a su tierra, reencontrarse con los recuerdos, los lugares y con Teo, harán que poco a poco la antigua Valvanuz resurja de sus cenizas.
Las hijas, estupendas las tres, cada una con su personalidad, su carácter y, como ya he dicho, su manera de enfrentar la situación. Me ha gustado ver como florecían, como despertaban a la vida después de una vida llena de carencias y represión. Son unas chicas estupendas y responsables, que se unen formando una piña en torno a su madre al menor indicio de amenaza. Creo, que como con el resto de la historia, sobre todo en lo tocante a los malos tratos, la autora ha sabido reflejar las pequeñas reacciones, la tensión, en ocasiones imperceptible, que se apodera de una persona que ha sufrido maltrato (en el caso de las chicas, psicológico, la peor parte aquí se la llevó la madre) y el respeto con el que lo ha hecho. También me ha gustado la filosofía de Teo ante los problemas sin importar cuan graves sean estos… la comparto al cien por cien y además, sé que funciona.
No me quiero olvidar de ese grupo de amigos, maravillosos que arropan en todo momento a Teo y que tan importantes son para él y también para el desarrollo de la novela, sin ellos nada hubiera sido igual y es que en ocasiones los amigos son mejores que la familia.

“Tú, como el viento del sur”, una novela que de verdad os recomiendo leer. 

"Mentiras y sueños" de Marisa Sicilia


Clyde Deckard es un ex policía que intenta ganarse la vida como detective privado, aunque no le va demasiado bien. La aparición de una misteriosa mujer cambiará radicalmente su suerte. Jade es víctima de un chantaje y necesita su ayuda. 
En un principio Clyde se resiste a aceptar el caso, sin embargo, su necesidad de dinero y el interés que Jade despierta en él le llevarán a aceptar. Pero lo que parecía solo un caso más se revelará como una sórdida trama de corrupción, nacida a la sombra de las brillantes luces de los rodajes. 
En una ciudad donde los sueños y las mentiras son una misma cosa, Clyde no cejará en su empeño por descubrir la verdad ni por conquistar el corazón de Jade.

«Mentiras y sueños es una novela redonda que cuenta con el personal sello de la autora: una buena trama sustentada sobre personajes fuertes, complejos y que dicen más cuando callan que cuando hablan.» Cielos de papel

«Con tiras y aflojas, con diálogos llenos de chispa, irónicos, ocurrentes, con tensión, atracción, e incertidumbres. Con la química palpable y la sensualidad, y elegancia que la autora recreo, fuimos, nuestra imaginación, participes en primer plano de ese romance entre una femme fatale y el detective.» Otro romance más

«Resulta curioso, cómo hay veces, en las que mientras lees puedes escuchar cierta música, oler ambientes e incluso sentir el tacto de las telas que visten los personajes. Mentiras y sueños nos lleva a una época de música entre melódica y negra, de olor a tabaco en clubs, de oficinas de mesas de madera y sombreros sobre ella.» Estantes de papel.

Me faltan las palabras para expresar lo mucho que me ha gustado esta novela. La forma de escribir de Marisa Sicilia me fascina y la trama me ha parecido realmente maravillosa y compleja, con intrigas, mentiras, amenazas, asesinatos… y por supuesto, una historia de amor en medio del no tan deslumbrante y glamuroso mundo del cine. Una historia de amor con el sello personal de Marisa, una historia en la que los protagonistas no siempre enamoran al primer golpe de lectura porque son humanamente imperfectos , y precisamente eso es lo que me gusta de ellos: que son diferentes, que nos muestran otra forma de entender o de llegar al amor, distinta a la del resto de novelas, más real, más mundana, pero al final igual de bonita y romántica. Y por supuesto, todo bien hilado, atado y rematado.
Desde el principio es evidente la química que existe entre Clyde y Jade, a pesar de los esfuerzos de ella por mantenerlo alejado, dando como resultado un tira y afloja que no tiene desperdicio, como he disfrutado de cada uno de sus encuentros, mientras intentaba averiguar quién era el responsable de todo el jaleo que se monta y el motivo por el que Jade se muestra tan esquiva… me lo he pasado genial especulando y apostando conmigo misma jejeje
Clyde me ha encantado, a pesar de lo mal que le van las cosas, o precisamente por eso, no se corta un pelo, dice lo que piensa y hace lo que le da la gana y además es un tipo muy inteligente (y lo demuestra con sus razonamientos y respuestas) que sabe, desde el minuto uno, que no se debe fiar de Jade y al mismo tiempo, es tan grande la atracción que siente, que no puede mantenerse apartado de ella.
Y Jade… Jade es para echarle de comer a parte, porque poco o nada tiene que ver con las protagonistas a las que estamos acostumbrad@s, más bien daría el perfil de villana jejeje pero no, Jade es nuestra chica y a pesar de los pesares, de su aspecto de dura, de borde también, en el fondo, es una mujer asustada que solo trata de protegerse y en última instancia proteger también a la única persona que realmente le importa, aunque para ello tenga que mentir y manipular.
Todo esto sucede en una época y en un lugar “en el que los sueños se pueden hacer realidad”… ¡Qué buena la ambientación!, todo el rato he tenido la sensación de estar viendo una película, imaginando a la perfección las escenas, los gestos, los colores… todo, es soberbia la forma en que ha sabido reflejar y plasmar la época y el carácter de los personajes.
Pero si hay algo que creo merece una mención especial son los Diálogos. Además de ingeniosos, inteligentes, ágiles y adecuados, también me han parecido originales por la forma en que la autora los ha escrito. De verdad que me quito el sombrero, porque sin necesidad de acotaciones para aclarar las entonaciones, los gestos y todas esas cosas que nos dicen lo que hacen los personajes mientras hablan, ha logrado que visualizara la escena a la perfección, imaginando cada reacción (esto ha sido en parte lo que me ha hecho sentir que estaba viendo una película) y cada movimiento, hasta la entonación, porque te metes en la historia y te ha presentado también a los personajes que con poco que te apunte antes de uno de estos diálogos, sabes cómo está hablando cada uno de los implicados… ha sido algo increíble, de verdad que ese detalle me ha encantado.

Me ha encantado de principio a fin y no hay ni un solo pero. Totalmente recomendable.

martes, 17 de noviembre de 2015

"El irlandés. Mágica tentación", de Sandra Palacios.

“EL irlandés. Mágica tentación”, de Sandra Palacios.

Violeta McArthur ha intentado durante mucho tiempo romper el compromiso que tiene con Ralf, el hijo del laird McBean. Como no lo ha conseguido, ha llegado el momento de viajar a las tierras de su prometido para celebrar la boda. La persona encargada de llevarla sana y salva hasta él es Connor Stabler, un atractivo mercenario irlandés que despierta en ella una arrolladora tentación.
Lo que en un principio iba a ser un trabajo sencillo, se convierte en una pesadilla. A Connor le persiguen los problemas: un normando egoísta, una antigua novia y un oscuro secreto que él desconoce... Y también los irresistibles encantos de la joven escocesa.
La pasión, el peligro, la ternura y el honor se verán enfrentados en una difícil batalla en la que Violeta y Connor estarán a solo un paso de perderlo o ganarlo todo.


Cuando empecé a leer esta novela, lo que no sospechaba era que me iba a encontrar con parte del elenco de “Siervo de tu amor”, y ha sido una agradable sorpresa descubrir que sería la hija de Kiar y Nerys la que protagonizaría esta historia. Una historia que, como ya es habitual tratándose de Sandra Palacios, está plagada de momentos llenos de ternura y de esa dulzura a la que la autora ya nos tiene acostumbrados en todo cuanto escribe.
Aunque en esta ocasión  también nos ofrece un jaleo de padre y señor mío, porque se ha atrevido con un montón de personajes (a algunos ya los conocemos de la novela anterior), a los que ha implicado en la trama principal, pero que también tiene sus cosas y sus pequeñas historias. Y de repente te encuentras con un montón de frentes abiertos: Ralf y Violeta que no se quieren casar, pero que no encuentran la manera de romper el compromiso; un par de amores imposibles, aunque correspondidos, que pueden complicar mucho las cosas y traer serios problemas si se llegaran a descubrir; una exprometida con un secreto (más bien varios) y unas intenciones más que deshonestas y que con sus maquinaciones, ayuda a liar aún más la madeja; un robo, que general el caos en McBean y pondrá todo el clan en jaque…
Como veis, acción no le falta y por supuesto tampoco amor, que ya he dicho que tratándose de Sandra, la ternura está garantizada, dando como resultado una historia romántica, entretenida, muy al estilo de las novelas de antes, con unos protagonistas que me han gustado aunque por momentos me han enfadado, sobre todo Connor (no quiero hacer spoiler), también es cierto que el muchacho poco podía hacer para cambiar las cosas y lo que hacía o más bien no hacía era por el bien de Violeta y tratando de ser realista dadas las circunstancias. Muy bonito su gesto final, si eso no es amor…  
De Violeta se podrían decir muchas cosas, pero sobre todo que es la protagonista indiscutible, porque está metida en todos los saraos y porque al final me ha parecido la más activa y decidida de todos, la que ha cogido la sartén por el mango en más ocasiones, sin duda una chica con carácter que tiene las ideas muy claras.
Mención breve a Brigette, que si ya en la anterior novela no me había caído bien, en esta, mi opinión tampoco mejora demasiado, porque sigue siendo un poco bruja y manipuladora pero bueno, al final todo se resuelve.

De la forma de escribir de Sandra, sencilla y amena, quiero destacar algo que siempre me ha llamado la atención y que creo que hace maravillosamente bien, y es la forma en que describe una salida de sol, el aire susurrando entre las hojas de los árboles o un sencillo atardecer… momentos que Sandra sabe transformar en palabras  como pocas, son ese tipo de pequeños detalles que no te pasan desapercibidos y que personalmente me encantan.

domingo, 8 de noviembre de 2015

"Cuando la pasión espera", de Ruth M. Lerga

“Cuando la pasión espera”, de Ruth M. Lerga
Autora de Cuando el corazón perdona, Premio Vergara-El Rincón de la Novela Romántica.
Judith siempre estuvo enamorada de James, pese a lo cual se casó con otro hombre. Seis años más tarde, regresa a casa convertida en viuda. La insistencia de su padre la anima a ir a Londres para hacerse ver de nuevo en los salones de baile y las veladas en Vauxhall, aunque ella no quiere ni oír hablar de volver a contraer matrimonio.
James no puede creer que la belleza a la que encuentra en casa de su madre una tarde sea la hermana menor de su mejor amigo, aquella muchacha a la que nunca prestaba atención. Pero lo es, y sin duda está interesada en él.
Cuando James le propone tener una discreta relación, Judith acepta. ¿Por qué no? Es todo lo que él no necesita: con veintiséis años, ella ya no está en edad de casarse –para esos tiempos, claro— y él es un duque que requiere herederos. Judith accede prometiéndose que vivirá el presente y cuando todo termine solo se quedará con los mejores recuerdos.
Sin embargo, lo que para James no es más que un romance por demás inconveniente a espaldas de su mejor amigo, se va complicando día a día, conforme conoce a la mujer en que Judith se ha convertido.

Sé, con seguridad, que todo cuanto diga de esta novela se quedará corto y no hará justicia al maravilloso trabajo que ha hecho Ruth M. Lerga. De hecho no sé muy bien por dónde empezar. No sé si hablaros primero de la increíble y elegante forma de escribir que tiene esta mujer que, con un lenguaje más que acertados y un amplísimo vocabulario que se ajusta a la perfección a la época, logra trasportarte en el tiempo, hasta 1820. No hace falta leer demasiadas páginas para darse cuenta de que tienes entre las manos una novela histórica y no porque lo diga la sinopsis, el encabezamiento del capítulo,  se describan mansiones o un vestuario que lo justifique, que también, pero de verdad que solo con la forma de narrar ya es evidente, porque no ha descuidado ni el más mínimo detalle en ese aspecto, y en ningún otro, la verdad. Porque si el conjunto de palabras ya nos sitúan siglos atrás, el comportamiento de los personajes, la constante observación de las normas que no se relajan más que en contadas ocasiones y no por descuido de la autora, sino porque la situación así lo requiere, refuerza esa sensación de autenticidad que, al menos a mí, me ha invadido al comenzar a leer. Así escribe Ruth: auténtico.
Si a lo impecable de su escritura, sumamos todos los lugares de Londres a los que nos acerca, las mansiones que de su mano visitamos, la cantidad de datos históricos y costumbristas o las muchas curiosidades que, con sutileza unas veces y con descaro otras, nos ofrece a lo largo de las páginas, consigue una ambientación perfecta a la que nada se le puede reprochar. Y todo ello incorporado con tal naturalidad en la trama que nada de lo que nos cuenta sobra, ni hace sombra a la historia de amor entre James y Judith.
Mentar a estos dos me da pie para hablaros de la consistencia de los personajes, sobre todo de los protagonistas. Su forma de actuar, de comportarse en cada momento sin olvidar su rango, observando (casi siempre) las normas de etiqueta, ya los convierte en personajes adecuados. Pero si además la autora no se limita a decirnos lo inteligentes, ingeniosos y apasionados que son (o contenidos cuando las circunstancias obligan), sino que nos lo demuestra en cada escena, en cada palabra que sale de sus labios, creando unos diálogos que me han arrancado muchas sonrisas por lo punzantes y agudos que resultan, entonces se puede decir que son auténticos, reales, muy creíbles y siempre consecuentes con esa fuerte personalidad con que Ruth los ha creado. Porque si Judith es una mujer decidida e inteligente de ideas más que claras, que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo y que tras enviudar ha decidido tomar las riendas de su vida pese a quién pese, pues James no se queda atrás. Una sola palabra bastaría para describirlo: Duque.
Su carácter, su arrolladora e impresionante personalidad, sus modales impecables sea cual sea la situación, su enorme arrogancia… todo esto y más es James y es imposible no enamorarse de él, porque es perfecto en todos los aspectos. Confieso que si tenía ganas de leer esta historia era por él, aunque claro, descubrir a Judith ha sido maravilloso, porque sin duda está a la altura de este fascinante hombre y entre los dos, surge una preciosa, intensa, apasionada y quizás un poquito dramática historia de amor, con la que he vibrado, me he divertido y me he emocionado.
Creo que después de lo dicho queda claro que la novela me ha fascinado. La he leído empapándome de cada palabra, de cada situación, disfrutando de la estupendísima trama que, sin necesidad de sobresaltos (nada de damas en apuros que necesitan ser rescatadas), consigue mantener el interés de principio a fin.

Como he comentado al principio, sé que es mucho lo que se podría añadir sobre esta estupenda novela y me estoy dejando mil cosas en el tintero, pero de todas formas lo que os recomiendo es que la leáis y juzguéis por vosotr@s mism@s, porque la historia, lo merece, porque esperar por esta historia ha merecido la pena y es el broche ideal para la serie de los tres adorables mosqueteros. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

"La suerte de encontrarte" de Helena Nieto.

“La suerte de encontrarte”, de Helena Nieto.

Con casi dieciocho años, a Vicky lo que más le interesa en el mundo son sus amigas… y los chicos. A  punto de empezar su primer año en la universidad nos irá relatando cómo transcurre su vida con todos los cambios que se aproximan.         

         Nuestra protagonista sufrirá con su primer desengaño amoroso pero el destino le tiene preparada una sorpresa: Álvaro, un joven del que se enamorará a primera vista, pero…  ¿Es Álvaro el amor de su vida? 

            La suerte de encontrarte es una deliciosa historia de amor donde se pondrán en juego valores tan esenciales como la amistad y la familia.

La historia de Vicky es, en algunos aspectos, muy diferente a lo que Helena Nieto escribe habitualmente. Digo esto porque de mano es su primera novela juvenil y además está escrita en primera persona; será la propia Vicky, adolescente de 18 años recién cumplidos, la que nos narre sus vivencias. Por otro lado no deja de ser una novela en la que tanto acontecimientos como personajes, son muy normales, reales y cotidianos, característica común con el resto de novelas de la autora.
Como ya he mencionado, será la protagonista la que se encargue de hablarnos de su vida, de su día a día. Las inevitables peleas con sus hermanos (más pequeños que ella, por lo tanto, a sus ojos: insoportables), las constantes discusiones con su madre, sus idas y venidas con sus amigas y sus amoríos.
Nos confesará sus inquietudes y sus sentimientos, dejándonos ver cómo, poco a poco y casi sin ser ella consciente, va dejando de ser una niña, aceptando los cambios que ha sufrido su vida, tomando decisiones más maduras, intentando ver las cosas de otra manera y tratando de subsanar los errores que ha ido cometiendo.
Creo que Helena ha sabido plasmar de forma acertada el carácter propio de la adolescencia. Esa etapa, tan complicada, en la que todos los problemas se magnifican y lo nuestro parece ser lo único importante en el mundo. Ese momento en el que te sientes tan mayor (sin serlo jeje) que crees saberlo todo y la opinión de los adultos te sobra, porque no tienen ni idea de lo que sientes y ni te entienden ni se ponen en tu lugar. Cuando pasar la tarde con tu novio o tus amigas es más importante que la familia o los estudios…
Amena, entretenida y escrita con sencillez, como lo hubiera hecho una chica de 18 años. No se entretiene en descripciones, solo en aquellos detalles que resultan importantes para la protagonista, como puede ser: la ropa que visten sus amigas para salir de fiesta. Sí que se detiene más en las reflexiones, en contarnos que le suponen, emocionalmente, las cosas que le suceden y los cambios que tiene que afrontar tras la separación de sus padres y el intento de ambos de rehacer sus vidas con otras personas.
Con esta historia, Helena, nos ha ofrecido la oportunidad, además, de conocer la historia de Paula (madre de Vicky y protagonista de “Un punto y aparte”), desde otro punto de vista: el de su hija, muy diferente al que tuvimos al leer esta que fuera la primera novela de la autora, y en la que nos habíamos encontrado con una madre que intenta salir adelante tras ser abandonada por su marido, teniendo que bregar con unos hijos que no aceptan la separación y a los que en muchas ocasiones no logra comprender. Ahora, hemos tenido la oportunidad de completar la historia, de conocer las dos caras de la moneda y averiguar de primera mano, el porqué de los enfados y discusiones.
Sí que me hubiera gustado que se desarrollara un poquito más la historia entre Vicky y Álvaro, por la importancia que esta relación tiene para ella y los cambios que experimenta tras conocerlo. De todas formas, como ya he dicho, Helena ha sabido reflejar las prioridades de los adolescentes en esta entretenida novela.

Añadir que la portada me parece muy bonita y la novela ha quedado genial con ese toque de color que aportan, al inicio de cada capítulo, los tréboles y las mariquitas.